El término botánico Pelargonium interspecific se observa cada día con mayor frecuencia en las etiquetas informativas de los centros de jardinería, consolidándose como una nueva línea diferenciada de plantas ornamentales dentro del amplio grupo de los geranios.
Esta categoría engloba a una nueva generación de híbridos obtenidos originalmente a través de los programas de mejora genética de la firma Syngenta, presentando notables similitudes morfológicas tanto con los geranios zonales como con los peltatum.
Perteneciente a la familia botánica Geraniaceae, este taxón hereda la rusticidad de diversas especies endémicas de la región de Sudáfrica.
Este espécimen es el fruto de minuciosas hibridaciones orientadas a conseguir un geranio de altísimo valor ornamental y una excelente respuesta vegetativa.
Dentro del ámbito comercial especializado, las colecciones MaQu® de Pelargonium interspecific incluyen selecciones genéticas muy valoradas por los paisajistas, tales como el Pelargonium Calliope® y el Pelargonium Caliente®, disponibles en una amplia gama de colores.
Características del Pelargonium interspecific.
En cuanto a su anatomía y características morfológicas, nos encontramos ante una variedad de planta de carácter perenne que destaca por un porte vigoroso y notablemente frondoso.
Su sistema radicular es de tipo fasciculado y relativamente superficial, lo que le permite explorar con gran eficiencia el sustrato disponible en contenedores y jardineras.
A partir de la base, desarrolla tallos o troncos de naturaleza herbácea que, con el paso de las temporadas, tienden a lignificarse levemente en su zona basal para aportar soporte estructural.
El follaje resultante es muy compacto, con hojas que guardan gran similitud con las del geranio hiedra.
Sin embargo, la estructura floral es distinta, presentando una flor más sencilla pero provista de grandes pétalos que aportan un indudable valor estético.

Floración sumamente abundante.
Su floración es sumamente abundante y se extiende ininterrumpidamente desde mediados de la primavera hasta finales del otoño.
Botánicamente, tras la polinización, la flor da lugar a un fruto en forma de esquizocarpo que alberga las semillas; no obstante, al tratarse de un híbrido complejo, las semillas suelen ser estériles o no garantizan la fidelidad genética de la planta madre.
Entre las mejoras introducidas en esta genética destaca un amplio surtido de colores, muchos de ellos muy impactantes, así como una excepcional resistencia al calor que mejora sustancialmente su comportamiento a pleno sol durante el verano.
Usos del Pelargonium interspecific.
La aplicación paisajística y los usos de esta planta están claramente enfocados al diseño exterior en los meses más cálidos.
Se cultivan predominantemente como plantas de temporada de primavera y verano, aunque, cuando la climatología les acompaña, su vigor les permite desarrollarse perfectamente durante casi todo el otoño.
Resultan idóneas para su implantación en terrazas, balcones o jardines. A nivel de diseño, admiten ser plantadas tanto en macetas y jardineras como directamente en el terreno del jardín.
En el cultivo en contenedor suelen utilizarse como plantas aisladas para maximizar su volumen esférico, mientras que en la plantación directa en tierra ofrecen un rendimiento espectacular al agruparse, formando atractivas e impactantes áreas de color.
Cuidados del Pelargonium interspecific.
El éxito en el cultivo del Pelargonium interspecific radica en un manejo agronómico preciso, aunque sus cuidados son prácticamente idénticos a los del tradicional geranio y la murciana.
Requieren una ubicación a pleno sol para maximizar la floración, si bien responden bien en espacios que cuenten con algunas horas de sombra a lo largo del día.
Su rango de temperatura óptimo se sitúa entre los 15 y los 28ºC, tolerando excelentemente el calor estival pero precisando protección frente a las heladas invernales.
Para su correcto establecimiento, demandan un sustrato altamente fértil, dotado de abundante materia orgánica y con una excelente capacidad de drenaje.
Si se necesita realizar su trasplante a una maceta o jardinera de mayor dimensión, utilizaremos un sustrato específico para plantas de exterior o, alternativamente, un sustrato universal de alta calidad.

La gestión hídrica y nutricional es fundamental.
Una vez plantados, se dará un buen riego de asiento y tendremos en cuenta iniciar el ciclo de abonados a partir de la tercera semana de aclimatación.
La gestión hídrica y nutricional es fundamental, ya que es una planta relativamente exigente tanto en agua como en abono.
Los riegos deberán ser periódicos, sabiendo que es una especie que necesita que el sustrato esté siempre húmedo, pero sin llegar a tenerlo encharcado para evitar la asfixia de las raíces.
Debemos aprovechar estos riegos para incorporar un fertilizante especial para plantas de flor. Es imperativo que esta formulación contenga microelementos esenciales, como el hierro o el magnesio, para evitar el amarilleamiento de sus hojas derivado de posibles carencias nutricionales.
Retirar las flores marchitas.
En cuanto al mantenimiento y la poda, retiraremos las flores conforme se vayan secando o marchitando. Para ejecutar esta labor correctamente, las cortaremos por su base o tiraremos de ellas de forma lateral para facilitar que se desprendan limpiamente por el nudo.
La poda estructural consiste sencillamente en cortar aquellas ramas que han crecido en exceso, con el objetivo de mantener la planta compacta y fomentar la ramificación lateral.
Si deseamos multiplicar nuestros ejemplares, la reproducción más viable y fiel a la variedad se realiza mediante el enraizamiento de esquejes apicales durante el inicio de la primavera.
Plagas y enfermedades del Pelargonium interspecific.
A nivel fitosanitario, debemos prestar atención a las plagas y enfermedades del Pelargonium interspecific.
Al ser un tipo de geranio tan vigoroso y frondoso, resulta muy apetecible para diversas plagas entomológicas como la mosca africana o taladro del geranio, los pulgones, la araña roja, la mosca blanca y diversas orugas.
Afortunadamente, todas ellas son perfectamente controlables con tratamientos a base de insecticidas y acaricidas, siendo muy recomendable optar por formulaciones de carácter ecológico.
En cuanto a las enfermedades de origen criptogámico, sobre sus hojas pueden aparecer infecciones de roya y oídio, sobre sus inflorescencias puede desarrollarse botritis por exceso de humedad, y a nivel radicular pueden proliferar diversas especies de hongos como el Pythium.
Fisiopatía: Edema foliar.
Adicionalmente, riegos irregulares combinados con alta humedad ambiental pueden propiciar fisiopatías como el edema foliar, manifestado en forma de pequeñas protuberancias celulares en el envés de las hojas.

Aunque todas las plantas bajo el sello MaQu® llegan al punto de venta en perfecto estado de sanidad, una vez incorporadas al jardín pueden ser expuestas a las plagas y enfermedades de los jardines o campos colindantes.
Si esto sucede, la mejor recomendación profesional es llevar una muestra representativa de la parte dañada al centro de jardinería donde se han adquirido, para que sus técnicos especialistas les ofrezcan la solución fitosanitaria más eficaz.
Entre las colecciones MaQu® de Pelargonium interspecific, encontrarás selecciones como Pelargonium Calliope® y Pelargonium Caliente® en una amplia gama de colores.
















