Los helechos son plantas sin flores ni frutos que aparecieron hace más de 300 millones de años sobre la faz de la Tierra. Hoy pueden seguir decorando cualquier zona de la casa o jardín.

La Colección MaQu de helechos agrupa bajo este nombre a una amplia gama de plantas que tiene en común el que no se reproducen por semillas sino por esporas. Técnicamente se les llama plantas criptógamas que se reproducen por esporas. Un ejemplo de ellas son los propiamente helechos Nephrolepis sp., Asplenium sp., Adiantum sp., Platycerium sp., etc. Destacar que en esta colección también se incluyen algunos tipos de Pileas sp. que por sus características vegetativas se comportan de manera muy similar al resto de plantas mencionadas.

¿Qué tienen en común estos helechos?

Las diferentes especies que componen la Colección MaQu de helechos tienen en común que requieren semisombra para su buen crecimiento, una humedad relativamente alta, una calidad de agua que no sea alcalina y que soportan los ambientes frescos, en definitiva un ambiente y condiciones similares a los que tendrían en las zonas umbrías debajo de los árboles del bosque.

Son ideales como plantas de interior, aunque en zonas sombrías en un clima de inviernos suaves sin heladas, vegetan perfectamente en zonas del jardín al aire libre.

Otro aspecto que suelen compartir es su porte colgante, más según van creciendo. Esta característica las hacen ideales para exponerlas en tarrinas colgantes o sobre peanas que resalten esta característica vegetativa. Tampoco nos podemos olvidar de que su gran valor ornamental reside en su follaje, siempre verde.

Con respecto a su follaje, según el género, la especie e incluso la variedad, aportan detalles de interés ornamentales que permiten ‘jugar con ellos’ para realzar la decoración combinada con el estilo de muebles y demás elementos arquitectónicos.

Hojas de Adiantum

¿Cómo cuidar los helechos?

Entendiendo los helechos como el conjunto de plantas antes mencionado, sus cuidados son muy similares.

Dentro de casa se deben exponer en zonas protegidas de la luz directa del sol como por ejemplo muy cerca de las ventanas. También se deben de proteger de las corrientes de aíre tanto de las naturales entre habitaciones y el exterior, como de las provocadas por los equipos de aire acondicionado.

Les encanta una humedad relativa alta y para ello, le podemos ayudar colocando una tarrina con agua más grande que la base de la maceta, un soporte en medio en el que descanse la maceta con el helecho evitando que esta esté en contacto directo con el agua para evitar que pueda dañar sus raíces. De esta forma, la evaporación del agua le proporcionará un microclima que agradecerá.

Sobre el riego, el agua no debe ser alcalina y si es potable, es recomendable tener un recipiente como por ejemplo un cubo, con agua de un día para otro con el propósito de que se evapore el cloro que contiene. El riego lo aplicaremos directamente sobre la maceta y si se moja su follaje, es importante que llegue a la noche seca. La frecuencia depende de muchos factores como tamaño de planta, especie, etc. pero como base, el sustrato debe de estar siempre húmedo sin llegar al encharcamiento.

Para el trasplante, un sustrato especial para plantas de interior es de las mejores opciones. Un sustrato ligero, muy turboso y con un pH ligeramente ácido. La época de trasplante más adecuada puede ser a principios tanto de primavera como de otoño, procurando no apelmazar el nuevo sustrato y mantener el mismo nivel de plantación que tenía.

En cuanto al abonado, debemos hacerlo con un fertilizante equilibrado y con microelementos, especial para plantas ornamentales de hoja. La dosis, la más baja recomendada por el fabricante para evitar que se produzcan excesos de sales en el sustrato.

Los helechos como grupo no necesitan podas. Lo que sí se puede hacer para mantener su aspecto ornamental es ir cortando por su base aquellos frondes u hojas que se encuentren secos, dañados o crezcan ‘fuera de lugar’.

Para multiplicarlos, aunque puede realizarse por esporas, su técnica es muy complicada a nivel doméstico, siendo la mejor opción multiplicarlas por división de mata. En el caso de algunos Nephrolepis, suelen emitir estolones similares a los que producen las fresas. En estos casos, debemos ponerlos en contacto con el sustrato y una vez enraízan se pueden cortar y trasplantos a una maceta nueva en solitario.

Hojas de Platycerium

Helechos de exterior

Si el clima lo permite se pueden tener diferentes tipos de helechos en aquellas zonas sombrías del jardín. En concreto el llamado helecho macho (Dryopteris affinis y Dryopteris filix-mas) es muy resistentes e incluso en zonas soleadas.

Los Adiantum sp. vegetan muy bien cerca del agua, en estanque por ejemplo o en zonas muy umbrías y húmedas. Los Platycerium sp. Resaltan su belleza plantados junto al tronco de un árbol y bajo su sombra. Los Nephrolepis sp. ubicados bajo porches, pérgolas o cobertizos aportan un ambiente exótico a la vez que elegante. En definitiva, prácticamente en todos los espacios se puede disfrutar de un helecho y viendo su diversidad… ¿Por qué no disfrutar de muchos de ellos a la vez?

La Colección MaQu de helechos te lo pone fácil.