Es más conocido por Arrayán: Nombre de uno de los patios de La Alhambra de Granada, en donde abunda este precioso arbusto de flores blancas.

Dentro de los diferentes arbustos que podemos plantar en nuestro jardín, el Myrtus communis es de los más completos: combina un bonito aspecto, cuidados mínimos y una alta tolerancia a diversos entornos.

Hojas brillantes y coriáceas que ofrecen un agradable aroma, bonitas flores blancas y frutos en forma de bayas que en su conjunto hacen de este arbusto una opción muy interesante.

Es más conocido como Mirto, Murta en la Comunidad Valenciana y sobre todo como Arrayán, una denominación que da nombre a uno de los patios de La Alhambra de Granada. El Patio de los Arrayanes a lo largo del tiempo se ha denominado de distintas formas, hoy en día también es conocido como el Patio de los Mirtos por los setos de este arbusto que rodean al estanque central y cuyo color verde vivo contrasta con el piso de mármol blanco del patio.

Son muy utilizados en jardinería sostenible como ejemplares aislados, formando setos o grupos arbustivos y en terrazas, patios y balcones en grandes macetas. También se le puede dar la opción de cultivarlo como bonsái.

Ente sus usos encontramos que es una planta muy apreciada en la industria farmacéutica por sus propiedades derivadas de su contenido en tanino y esencias. Además se utiliza en gastronomía y en cosmética. Se puede hacer carbón vegetal con su madera, que es muy dura, por lo que es también muy utilizado en la marquetería.

Myrtus communis en el Patio de Los Mirtos en La Alhambra de Granada

El origen del Myrtus communis

El género Myrtus pertenece a la familia Myrtaceae e incluye tres especies de arbustos que tienen su origen en Asia, África y Europa. Estas especies son: Myrtus communis, Myrtus nivellei y Myrtus phyllireaefolia.

Centrándonos en el Myrtus communis este arbusto leñoso tiene su origen en la Europa meridional y el norte de África, estando presente en toda la cuenca mediterránea donde crece de forma silvestre en torrentes, ramblas y vaguadas compartiendo espacios con lentiscos, encinas, carrascas y alcornocales en zonas y laderas de monte más bien sombrías.

Recibe los nombres vulgares de Mirto
, Arrayán y Murta como comentábamos al comienzo del artículo. Indicar también que hay una subespecie llamada Myrtus communis leucocarpa cuyos frutos son blancos y en la cuenca Mediterránea encontramos la subespecie Myrtus communis microphylla de hoja más pequeña.

Su nombre científico desciende del griego «myrtos» que significa perfume, recordemos que tiene la condición de planta muy aromática. El común «arrayán«, también hace alusión a la palabra ‘aromático’ pero en este caso, el nombre provendría del árabe ar-Rayhan o Rihan.

¿Cómo es el Myrtus communis?

Es un arbusto perennifolio, oloroso, de crecimiento lento, que pueden alcanzar hasta los dos metros de altura, compacto, de ramas flexibles.

Sus hojas son opuestas, pequeñas, coriáceas, de un color verde oscuro brillante. Poseen unas glándulas transparentes en las que almacena el aceite que genera un agradable aroma especialmente cuando se frotan.

Sus blancas flores axilares, son pequeñas, solitarias, pequeñas y aparecen de forma aislada sobre los pedúnculos axilares. Tienen cinco pétalos y cinco sépalos, separados, con los vistosos estambres amarillos. Al igual que el follaje cuentan con un aroma intenso y agradable.

Myrtus communis en seto

Sus frutos son unas bayas redondeadas, de color negro azulado con un pequeño cáliz en la parte superior. Miden entre 1 y 1,5 cm y son comestibles. Tienen hasta veinte semillas que los pájaros al ingerirlas las dispersan.

El Myrtus communis «Tarentina» es más denso. Sus pequeñas flores perfumadas son en color blanco crema con matices rosas. Las bayas carnosas de color blanco, que se quedan en las ramas, decorando el árbol.

Cuidados del Myrtus communis

Es un arbusto que encontramos en numerosos puntos de la región mediterránea, por lo tanto su ubicación en el jardín puede ser a pleno sol, aunque prefiere la semisombra en lugares donde el sol es excesivo. Es necesario que tenga al menos 4-5 horas de sol directo para que florezca bien. Soporta con solvencia tanto las temperaturas extremas del verano como las heladas del invierno.

Es poco exigente en cuanto a suelo, aunque uno medianamente fértil y con buena capacidad de drenaje es el ideal. No tolera el exceso de agua, pero en cambio soporta la sequedad ambiental y la brisa del mar. Si plantamos el Mirto en macetas o jardineras, pondremos en la base una buena capa de grava o arcilla expandida. Utilizaremos un sustrato para plantas de exterior o arbustivas.

El Myrtus communis es una especie que no requiere de riego excesivo porque tiende a amarillear si no tiene buen drenaje. En primavera y otoño el riego puede ser semanal. En pleno verano los riegos serán más frecuentes, quizás dos, eso sí que el suelo tenga un buen drenaje y no quede encharcado. En invierno distanciaremos los riegos y si la lluvia hace acto de presencia será ella la que le surta del agua que necesita.

Para una buena floración los nutrientes son necesarios, así que agradecerá que se le aporte un abono orgánico en otoño al igual que al resto del jardín una vez al año. Y en primavera y verano un fertilizante equilibrado con microelementos para plantas arbustivas cada quince días en el agua de riego.

Al comienzo de la primavera, tal y como pasa con la mayoría de arbustos, cuando ha fructificado realizaremos su poda, una poda de formación para que no se desfase en su forma, especialmente si se encuentra formando setos. Es una manera también de controlar su desarrollo y darle el aspecto que deseemos.

Si lo queremos reproducir, se puede hacer por semilla sembrando desde finales de invierno a principios de primavera y por esqueje, aunque la mejor manera es por esqueje. En los viveros se opta por este método para fijar el genotipo, es una clonación para asegurar la variedad.

Myrtus communis, flor blanca

Plagas y enfermedades del Myrtus communis

Es una planta muy resistente a plagas y enfermedades por su rusticidad, aunque debemos cuidar que su riego no sea excesivo. Puede atacarle el pulgón y la cochinilla. Ambos casos se pueden combatir con el fitosanitario adecuado.

Curiosidades del Myrtus communis

Entre las curiosidades del Mirto encontramos:

  • En el lenguaje de las plantas este arbusto se asocia a la diosa Afrodita-Venus, siendo símbolo de amor y belleza.
  • Su madera es dura y muy apreciada por ebanistas y torneros. Además también es utilizada para hacer carbón vegetal.
  • Como planta tiene numerosas propiedades medicinales. Era usada por su contenido en un alcohol llamado mirtol, con propiedades balsámicas, antisépticas y sedantes, para tratamientos de afecciones pulmonares y bronquiales.
  • Sus bayas son utilizadas para la elaboración de cosméticos entre los que se encuentra el perfume y su esencia se usa en aromaterapia.
  • Tanto sus hojas como sus bayas verdes condimentan carnes. Y las bayas maduras, sirven para elaborar mermelada y en su destilación elaborar licor.
  • En Navidad, sus ramas se utilizan para la decoración de belenes.
  • En muchos pueblos se utilizan sus ramas para adornar las calles y que desprendan su característico aroma al ser pisadas.

Tanto el brillante follaje, como sus flores blancas y sus frutos metalizados aportan un gran valor ornamental a este arbusto que alegrará nuestra vista… y olfato.

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