Entre las múltiples especies de entre las suculentas, es el género Lampranthus el que nos da los más espectaculares estallidos de flores de mil colores.

Estamos ante un género de plantas suculentas que nos dan una espectacular floración desde finales de primavera hasta el verano con abundantes y vistosas flores brillantes en color rojo, blanco, naranja o rosa.

Son plantas rústicas que aguantan la sequía y la salinidad por lo que son ideales para jardines costeros mediterráneos y su porte rastrero hace que se emplee en rocallas y taludes formando macizos cobertores, dando un aspecto muy decorativo por su abundante floración y follaje que desborda cayendo en cascada por los laterales, lo que lo hace sumamente interesante.

También en macetas y jardineras podemos crear unos atractivos puntos de color en terrazas, patios y balcones donde son capaces de tolerar la contaminación de las grandes ciudades.

Sus flores tienen la característica de que se abren cuando el sol les da y se cierran al atardecer y al mínimo indicio de nubosidad.

El origen de las Lampranthus

El género Lampranthus pertenece a la familia de las Aizoaceae y está formado por un centenar de especies de plantas crasas originarias de las regiones áridas del sur de África. Entre las más conocidas, Lampranthus aurantiacus, Lampranthus coccineus, Lampranthus roseus, Lampranthus spectabilis, Lampranthus conspicuus, Lampranthus amoenus

Lampranthus es un género reciente derivado de la subdivisión del género Mesembryanthemum, incluso algunas especies se las llama por su viejo nombre comúnmente, como Mesem, Lamprantus, Mesen rojo, Mesem rojo, Uña de gato, Solecito

Mesembryanthemum crystallinum o planta de hielo

Su nombre deriva de las palabras griegas ‘lampros’ (brillante) y ‘anthos’ (flor).

Como curiosidad y como algo nuevo en cocina, queremos presentaros a la ‘planta de hielo‘, cuyo nombre científico es el Mesembryanthemum crystallinum, que pertenece a esta misma familia y que se encuentra de forma silvestre en Canarias. Forma parte desde hace poco del catálogo de plantas comestibles utilizadas en la elaboración de platos gastronómicos. Su entrada en la alta cocina aporta un toque exótico en los que interviene como elemento decorativo, a la vez que tiene un agradable sabor.

¿Cómo son las Lampranthus?

Este género lo podemos describir como plantas herbáceo-crasas de mata densa, perenne de crecimiento rastrero que puede llegar a cubrir una importante superficie de terreno con tallos rojizos que pueden alcanzar una altura de hasta los 25 cm.

Sus hojas son de un color verde azulado, pequeñas, cilíndricas, curvadas y carnosas que presentan puntitos casi transparentes que recuerdan al rocío. Están dispuestas en forma de candelabro.

Producen abundantes y vistosas flores brillantes hermafroditas que se forman en el ápice de los tallos florales. La floración aparece desde finales de primavera hasta principios de verano y suele durar unos 20 días. Su cáliz está formado por cinco sépalos y nos regala una corola rica en abundantes y llamativos pétalos en color rosa, blanco, naranja o rojo, según especie y variedad, que cubren toda la planta. Estas flores cuando les da el sol se abren, por lo que su plantación en sombra hará que no florezca ni se desarrolle correctamente.

Cuidados de las Lampranthus

Este género Lampranthus precisa que su ubicación sea siempre a pleno sol para mantener la planta compacta y que la floración sea espectacular en cantidad y en color. Requiere de aireación, no les gusta un entorno excesivamente húmedo.

Las temperaturas ideales para que vegete bien se sitúan entre los 15-18°C aunque toleran también temperaturas más elevadas. No les gusta el frío y puede resistir alguna helada ocasional hasta los -7ºC.

Si bien puede vivir en cualquier tipo de suelo, incluso pobres y calcáreos, vegetará mejor cuanto más rico sea el suelo, lo que hará que tenga mejor aspecto ornamental y alcance mayores dimensiones. Sí que debe tener suficiente drenaje para que no se encharque.

Lampranthus de flor rosa

En el caso de que queramos trasplantar estas plantas a una maceta mayor o a suelo definitivo, lo haremos en primavera. El sustrato debe tener buena aireación. Podemos recurrir a un sustrato para cactáceas o un sustrato universal al que podemos añadir tierra de jardín y arena de río lavada o de sílice en las dosis que eviten su encharcamiento. Y en la base para favorecer el drenaje pondremos una capa de grava o arcilla expandida.

A la hora del riego, debemos ser moderados, no necesita mucha hidratación, así que bastará con algún aporte de agua si el verano es muy caluroso y seco. Es una especie muy tolerante a la salinidad y al estrés hídrico. El aporte de humedad es bueno, lo que no tolera es el encharcamiento.

La fertilización puede centrarse a finales del invierno con un aporte de compost. También podemos aportarle una vez al mes a la dosis más baja recomendada por el fabricante, un fertilizante líquido en el agua de riego que además de contener nitrógeno (N), fósforo (P) y potasa (K), contenga también microelementos como el magnesio (Mg), hierro (Fe), manganeso (Mn), cobre (Cu), cinc (Zn), boro (B), molibdeno (Mo), ya que todos son importantes para las plantas.

No es una planta que necesite poda. A no ser que queramos renovarla solamente eliminaremos las flores marchitas, eso sí que es importante hacerlo. Cada cuatro años es recomendable su renovación. Si queremos hacerlo nosotros lo haremos sembrando sus semillas a finales de invierno o a partir de esquejes a principio de otoño en su ubicación definitiva. Lo ideal es su compra en centros de jardinería especializados con plantas que ya están en desarrollo, por lo que cubrirán rápidamente el espacio.

Lampranthus amarillo

Plagas y enfermedades de las Lampranthus

Podemos casi afirmar que el único enemigo importante que tienen es el exceso de riego. Si prestamos atención a este aspecto no aparecerán patologías.

En cuanto a parásitos sí que podríamos tener que atajar la cochinilla algodonosa (cotonet) y la veríamos por las manchas que produce en el envés de las hojas. Si las observamos con una lupa podremos ver su escudo protector de color blanco, que eliminamos fácilmente rascando con una uña en caso de ser una planta pequeña, pero si la tenemos establecida hará falta un tratamiento con insecticida.

El Lampranthus debido a su porte es perfecto para cubrir zonas de jardín, decorar rocallas o taludes, cestas en balcones, macetas, jardineras…