Estamos ante una planta elegante y señorial que alegrará nuestra terraza y jardín con una espectacular floración en multitud de portes y colores.

Los indígenas de Nueva Zelanda usan el polen de la Fuchsia, de color azul, para maquillarse la cara. Esta es una de las curiosidades que tiene esta elegante planta vivaz que posee una de las más espectaculares floraciones, la Fuchsia hybrida, conocida también popularmente como ‘los pendientes de la reina’.

Es una planta imprescindible en cualquier jardín o terraza que se precie y la tenemos disponible desde primavera a otoño. Dado el carácter híbrido de la planta la encontramos en multitud de variedades que nos aportarán delicadas flores simples, dobles y semidobles, acampanadas, colgantes, en un sinfín de colores combinados que van del blanco al morado pasando por toda una gama de rosas y rojos. Digamos que son las flores su principal valor ornamental que permite ser un culto para los coleccionistas.

La podemos disfrutar tanto como planta de interior como de exterior. En los dos casos se comercializa en maceta de 12 a 17 centímetros de diámetro y según la variedad en la modalidad de porte colgante, arbustivo e incluso como pequeño arbolillo de pie alto, que le da un aspecto muy elegante y señorial. Es muy utilizada como planta de primavera-verano en el jardín.

Fuchsia hybrida en Hortplant

El origen de la Fuchsia hybrida

Los ‘pendientes de la reina’ pertenecen a la familia de las Onagráceas, siendo su nombre científico Fuchsia hybrida, en honor del botánico alemán, Leonhart Fuchs (1501-1566).

Este género alcanza algo más de 100 especies. Aunque también se encuentran algunas en Oceanía principalmente están distribuidas en el Centro y Sur de América.

¿Cómo es la Fuchsia hybrida?

Estamos ante un arbusto, que según la variedad será caducifolio o perennifolio de forma colgante o arbustiva. En la actualidad gracias a las continuas hibridaciones existen cerca de 8.000 variedades.

Sus hojas ovales lanceoladas y pecioladas con el borde dentado crecen opuestas y son de color verde.

Se le llama ‘pendientes de la reina’ porque sus flores son colgantes, con los pedúnculos largos que las hacen mirar hacia abajo. Imposible que ningún color no nos cuadre en la decoración ya que las podemos encontrar en un amplio abanico de colores por el gran número de variedades existentes. Simples, dobles, semidobles, en blanco, rosa, morado, amarillo, rojo… incluso jaspeadas. Y además estos colores se combinan entre sí ya que su cáliz y corola pueden ser de distintos colores.

En Europa, la espectacular floración de la Fuchsia hybrida se centra desde mediados de primavera hasta finales del verano. Es raro que se fecunden, pero si lo hacen su fruto es una baya pequeña con un montón de semillas pequeñas en su interior.

Los viveros especialistas la reproducen por esqueje, rara vez por semilla, salvo para la obtención de nuevas variedades.

Fuchsia hybrida en Hortplant

Cuidados de la Fuchsia hybrida en el jardín

Los cuidados de la Fuchsia hybrida son fáciles y si se siguen con cierto rigor, la podremos disfrutar durante años.

La ubicación ideal será en semisombra nunca a sol directo, ya que el exceso de calor la perjudica de forma notable.

Su plantación debe ser con una tierra turbosa con buen drenaje, con un pH ligeramente ácido y con abonado de fondo. Normalmente los sustratos para plantas de exterior son ideales, como ideal es incorporarlo mezclado con la tierra del jardín al plantarla en suelo. Si se trata de un trasplante siempre lo haremos en primavera con referencia al hemisferio norte.

El riego será moderado en primavera y abundante en verano. En invierno cuando esta planta inicia su período de reposo, será cuando reduciremos el riego lo máximo que podamos.

En cuanto a su abonado, las flores de Fuchsia hybrida serán mejores con fertilizantes no muy ricos en nitrógeno y sí en potasa. La abonaremos cada dos semanas.

Cuidados de la Fuchsia hybrida en casa

La Fuchsia hybrida se puede disfrutar entre uno a tres meses como planta de interior, pero no olvidemos que no deja de ser una planta de exterior, por lo que recomendamos que pasado este tiempo la pasemos a la terraza o jardín.

Sin que reciba sol directo su exposición será lo más iluminada posible. En invierno la alejaremos de los calefactores… y en verano de los equipos de aire acondicionado, esto es general para todo tipo de plantas.

Si tuviéramos que trasplantarla a una maceta mayor, la mejor época es primavera (hemisferio norte) y eligiremos un sustrato del tipo ‘sustrato de plantas de exterior’ ya que posee lo que esta planta necesita, buen drenaje, pH ligeramente ácido y un abonado de fondo equilibrado.

El riego igual que si estuviera al exterior, moderado en primavera, abundante en verano y muy reducido en invierno para evitar daños en las raíces.

Abonaremos la Fuchsia hybrida a la dosis más baja recomendada por el fabricante semanalmente. El fertilizante será muy rico en potasa y no en nitrógeno para que crezca fuerte y con una potente floración.

La poda de la Fuchsia hybrida se limita al corte de aquellas ramas que han crecido desmedidamente, para mantener la planta en unas dimensiones deseadas.

Fuchsia hybrida en Hortplant

Plagas y enfermedades de la Fuchsia hybrida

Una buena iluminación hará que los colores en la floración sean más vivos, pero además si queremos conseguir una espectacular floración, la sanidad de la Fuchsia hybrida debe ser buena. Si tenemos a nuestra planta en el interior, es más difícil que aparezca una plaga, pero en el exterior sí suelen sufrir invasiones de jardines colindantes u otras plantas infectadas cercanas a ellas.

Respecto a posibles plagas las más comunes que se pueden presentar encontramos el pulgón (presente durante todo el año salvo en los meses fríos), las orugas (desde primavera a otoño) y la mosca blanca; todos ellos los controlaremos fácilmente con insecticidas. La araña roja que aparece en los meses más calurosos la combatiremos con acaricida y los caracoles y babosas con helícidas en caso de aparición. A ser posible procuraremos que sean todos ecológicos.

Entre las enfermedades de la Fuchsia hybrida las más relevantes serían la Botrytis cinerea que aparece en ambientes húmedos y fríos (a principios de primavera y finales de otoño en el hemisferio norte). Debemos tener una buena ventilación para evitarla y abonado rico en potasa. Si hay que actuar lo haremos con un fungicida. También la Fuchsia hybrida suele ser atacada por Roya, una pústulas anaranjadas en el envés de las hojas, que combatiremos con un fungicidas mojando muy bien toda la planta, tanto por el haz como por el envés de sus hojas.