Conocido como jazmín chino, es especialmente interesante por la gran masa foliar que genera cubriendo los espacios con abundantes ramas desde donde florecen racimos de flores blancas muy fragantes.

Este arbusto es de los preferidos en los climas mediterráneos. Nos aromatizará el jardín desde principio de año hasta mitad del verano, decorando cualquier rincón con sublimes flores blancas.

Es una planta muy popular y apreciada tanto por su follaje como por su exuberante floración. Que suele emplearse como trepadora en suelo para cubrir paredes, glorietas, verjas, muros, balcones, pérgolas… también en maceta siempre que se le proporcione un soporte donde agarrarse. Incluso como tapizante en un suelo mullido.

La mayoría de Jazmines, no disponen de zarcillos para adherirse, pero sus jóvenes tallos se enrollan con facilidad quedando fijados y abrazando cualquier soporte que encuentre.

El origen del Jasminum polyanthum

El género Jasminum está formado por más de 200 especies de arbustos y plantas trepadoras procedentes de Asia y Europa. Algunas especies de este género son: Jasminum polyanthum, Jasminum officinale, Jasminum odoratissimum, Jasminum nudiflorum, Jasminum grandiflorum, Jasminum nitidum, Jasminum humile, Jasminum mesnyi

Esta trepadora es originaria de la provincia china de Yunnan. Es una especie que popularmente se la llama con otros nombres más familiares como Jazmín chino, Jazmín de China, Jazmín multifloro, Jazmín de invierno, Jazmín rosado, aunque su nombre científico sea Jasminum polyanthum.

Pertenece a la familia Oleaceae (Oleáceas). Y aunque es muy similar al Jasminum grandiflorum, este es más rústico y resistente, además de que cubre mucho más y trepa con más facilidad.

Su nombre no puede ser más adecuado en este caso. Es de origen griego y significa ‘con muchas flores’.

Jasminum polyanthum, flor

¿Cómo es el Jasminum polyanthum?

Estamos ante un arbusto perennifolio de crecimiento rápido con tendencia trepadora que puede alcanzar hasta los seis metros de altura, desarrollando largos tallos delgados y sarmentosos de los que nacen las hojas compuestas, opuestas, sin peciolo, lanceoladas, que forman un follaje amplio en verde oscuro.

Las flores aparecen agrupadas en gran cantidad de ramilletes muy fragantes en los extremos de las ramas destacando por su color rosa intenso que presentan los capullos antes de abrir. Sus flores ya abiertas de un color blanco en su interior y un rosa intenso en su exterior tienen cinco pétalos que nos regalan un portentoso aroma, que es lo que más caracteriza a este jazmín.

Cuidados del Jasminum polyanthum

Lo primero que debemos tener en cuenta es que es una planta de crecimiento bastante rápido y que como planta trepadora que es necesitará un soporte para crecer y desarrollarse. Si está protegida del fuerte viento podremos disfrutar mejor su delicado perfume.

El Jasminum polyanthum necesita mucha luz, varias horas de sol directo diarias para que florezca en abundancia.

Es una planta que no tolera el frío intenso, aunque puede soportar alguna helada esporádica de hasta los -5ºC. Así que si está en maceta y se preveé bajada intensa de temperaturas la trasladaremos a un lugar protegido, si no podemos la protegeremos con algún agrotextil y acolcharemos también sus raíces.

El pH ideal de suelo para el Jazminum polyanthum es de 6,0-7,5, aunque crece perfectamente en suelos alcalinos hasta 8,5, eso sí el suelo debe tener muy buen drenaje. Eso sí, sea el suelo arenoso, arcilloso o franco deberá contener materia orgánica. En maceta un sustrato de cultivo tipo ‘universal’ mezclado con un 10% de perlita es ideal. Le podemos incorporar en el fondo de la maceta arcilla expandida o grava para que tenga mejor drenaje.

Los riegos serán regulares durante todo el período de crecimiento. En la época de mayor calor, debemos mantener el sustrato en todo momento húmedo pero no encharcado. En otoño, invierno los riegos serán más moderados.

Realizaremos el abonado en primavera mejorando el sustrato al aportarle alguna enmienda orgánica si está en suelo. Los que estén en maceta los abonaremos desde que comienza la primavera hasta que finalice el verano con un abono orgánico una vez al mes o un fertilizante líquido bien equilibrado incorporado en el riego, una vez al mes también.

La primavera es la mejor época de trasplante del Jasminum polyanthum. Eligiremos un sustrato tipo ‘universal’. Pondremos una capa de grava o arcilla expandida en la base antes del sustrato y luego regaremos copiosamente.

Jasminum polyanthum en valla

Será en invierno, tras la floración cuando realicemos la poda de limpieza. Debe hacerse para evitar el enmarañamiento y los elementos indeseados como las flores secas, los rebrotes, chupones, tocones… En ella eliminaremos ramas indeseadas, rotas o enfermas. También los rebrotes del pie del arbusto. Poco a poco iremos guiando las ramas cruzadas para que no que enmarañen, las mal orientadas las redirigiremos para ir cubriendo los huecos que se puedan producir. Dejaremos de dos a tres yemas por rama florecida para que emita nuevos brotes que portarán las flores el año siguiente. Tener las trepadoras no muy densas y saneadas les da longevidad porque les facilita que entre luz y aire en su interior.

Podemos multiplicar el Jasminum polyanthum a finales de verano mediante estaquillas bajo invernadero o cubierta.

Plagas y enfermedades del Jasminum polyanthum

Estamos ante un arbusto muy resistente, de muy fácil cuidado y bastante rústico. Si seguimos las pautas de una buena iluminación, un riego moderado y un buen abono, la planta vegetará e irá creciendo sin problemas.

Este jazmín es mucho más resistente que otros jazmines y no suele verse afectado por algunas de las plagas que suelen acosar a otros jazmines. Por cultivos colindantes puede ser atacado aunque rara vez, por la mosca blanca y el oídium, que se resolverían con un tratamiento de insecticida y fungicida, pero no suele presentar problemas.

Digamos que el único condicionante que requiere es el de no excedernos en el riego, porque como cualquier otra planta se verá afectada por algún tipo de hongo producido por la excesiva humedad en sus raíces.

Si encontramos que las hojas tienen aspecto lacio, de tristeza y se tornan amarillas estaremos ante un exceso de agua por lo que deberemos dejar secar el sustrato e incorporar agua poco a poco después, no debe nunca encharcarse. Y si por el contrario las hojas tienen el aspecto pajizo con puntas secas estaremos ante una falta de agua, por lo que le aplicaremos agua regularmente hasta que recupere la humedad necesaria y el buen aspecto.

Este jazmin nos proporciona con el aroma de sus flores, además de belleza, tranquilidad, relajación, paz… a la hora de un descanso merecido al finalizar el día.