Icono de la cocina italiana, la Albahaca es una planta aromática de las más populares del mundo. Su inconfundible aroma embriaga con sólo rozar las hojas.

La Albahaca, es una planta ornamental de temporada de las más populares, catalogada dentro del grupo de plantas aromáticas y condimentarias. Su cultivo va desde mediados de primavera a mediados de otoño. Es muy fácil de cultivar y es ideal para disfrutar de ella en maceta, tanto en el interior de nuestros hogares, con muy buena iluminación, como en nuestras terrazas, balcones, patios y jardines.

Aunque existen muchas variedades de Albahaca, la más consumida es la de hoja más ancha de sabor más fresco y dulzón, ideal para elaborar el famoso ‘pesto’. También se utilizan, las de hojas más alargadas y finas, así como la albahaca morada o púrpura, con las hojas ligeramente dentadas o las últimas en darse a conocer de sabores más intensos y peculiares, algunas algo picantes, muy usadas en salsas especiadas como los currys de la India. También va ganando relevancia la Albahaca tailandesa, algo más leñosa y con un color verde más claro, con matices violáceos de sabor anisado, con toques de regaliz picante.

Podemos partir de semilla, pero en cualquier centro de jardinería o gran superficie, encontramos Albahacas en distintos tamaños como planta en maceta desde el mes de mayo hasta septiembre, pudiendo disfrutar de ellas en el mismo momento.

La podemos encontrar durante todo el año en brotes para condimento en grandes superficies y tiendas especializadas… porque es recomendable utilizada preferentemente fresca, así que recolectar tú mismo sus tiernas hojas, jugosas y aromáticas no tiene precio, su sabor y su aroma… no son lo mismo.

Albahaca hoja ancha

Las propiedades de la Albahaca son muchas, destaca por su contenido en flavonoides, potentes antioxidantes que protegen frente a los radicales libres y previenen el envejecimiento prematuro.

Podemos secar sus hojas, por lo que lo haremos en ramilletes antes de su floración, a la sombra y con las hojas hacia abajo. Una vez secas se pueden moler y guardar en recipientes de cristal bien tapados, sin luz directa y a temperaturas bajas.

En huertos urbanos es fácil encontrarlos por sus características condimentarias y también porque con su aroma protege las plantas colindantes de plagas.

El origen de la Albahaca

La Albahaca pertenece a la familia de las Lamiáceas, plantas con flores de las que hay cientos de géneros y varios miles de especies diferentes. La que nos ocupa hoy pertenece al género Ocimum, típico de climas tropicales, y su especie concreta se conoce como Ocimum basilicum.

Su historia se pierde un poco en el tiempo asentándola en sus orígenes en India, Persia, Irán, Pakistán y otras regiones tropicales de Asia. A Europa y a las zonas mediterráneas llegó por las rutas comerciales desde la India. En esos tiempos además de con fines culinarios se utilizaba como medicinal y en rituales asociada al poder, vigor y fecundidad. Los egipcios la utilizaban para embalsamar a sus muertos.

El nombre más popular de la Ocimum basilicum es Albahaca, pero al ser una planta muy popular y cosmopolita, tiene otros nombres populares como por ejemplo alhábega, alfábega, basílico, hierba real, hierba de los reyes, etc.

En otros idiomas la mayoría de denominaciones provienen del griego βασιλικόν (“basilikón”), adaptado por el latín a basilius. Albahaca o alhábega derivan del hispano árabe alḥabáqa, que a su vez proviene del árabe clásico ḥabaqah.

Albahaca morada

¿Cómo es la Albahaca?

La Albahaca se comporta como una planta anual alcanzando una altura de unos 50 cm. según variedad con unas raíces fasciculadas poco profundas.

Como planta herbácea su tallo está muy ramificado por lo que crea espesas matas de hojas lanceoladas, anchas, de un color verde, jugosas y muy aromáticas. También hay variedades con follaje de color morado.

Su floración tiene lugar en verano y lo hace mediante, según variedad, flores tubulares de color blanco, rosa o violeta, agrupadas en espigas al final de cada tallo. Cada flor tiene cuatro estambres y apoyado sobre el labio inferior de la corola encontramos el pistilo.

Las semillas están contenidas en cuatro aquenios redondos en el interior del cáliz que se forman una vez la flor es fecundada.

Cuidados de la Albahaca

Si queremos partir de semilla lo haremos en el mes de abril, cuando las plantitas adquieran el tamaño adecuado las trasplantaremos a una maceta procurando no apelmazar el sustrato. Lo haremos en una maceta entre 15 y 18 cm con el sustrato para plantas de exterior, de plantación o sustrato universal.

El pH debe estar entre 5,7 y 6,2. La Ec (conductibilidad eléctrica del sustrato) entre 2 y 2,5 mmhos. No aguanta bien las heladas ni los ambientes muy secos, las temperaturas ideales: entre 10 a 12ºC durante la noche y de 25 a 30ºC durante el día.

Planta de Albahaca

Ubicaremos la Albahaca para que vegete bien a pleno sol sobre un sustrato esponjoso y sobre todo con buen drenaje. A la Albahaca le gusta el sustrato fresco, así que en los lugares donde el sol sea intenso, recomendamos cubrir la parte superior con unos centímetros de bolitas de arcilla expandida, tierra volcánica o gravilla. En el interior del hogar, la colocaremos cerca de una buena fuente de luz. De lo contrario, sus ramas crecerán ahiladas, con pocas hojas.

El riego de la Albahaca será moderado, dejando que el sustrato se seque algo entre riego y riego. Si utilizamos un cubre maceta decorativo, eliminaremos el agua sobrante en cada riego.

En cuanto al abonado, aprovecharemos los riegos para incorporar un abono equilibrado para plantas verdes. Esta planta posee una masa foliar importante y le encanta ser abonada frecuentemente en bajas dosis.

Conforme vayamos recolectando sus primeros brotes, estamos ante una acción que podemos considerar poda en verde, que va favoreciendo su constante brotación. Además cuanto más la podemos… más tardará en florecer.

Plagas y enfermedades de la Albahaca

Al ser una planta que se consume cruda, debemos tener cuidado si realizamos algún tratamiento, sabiendo si vale la pena, ya que el ciclo de esta planta es anual, florece y muere. Por lo que no hay que preocuparse si aparece alguna plaga, simplemente eliminamos las hojas afectadas. Si aplicamos algún tratamiento también eliminaremos a los depredadores beneficiosos que viven el ella como el Nesidiocoris tenuis.

Recordemos que es común plantar Albahaca entre cultivos hortícolas y demás plantas ornamentales para alejar insectos, además de ser una magnífica alternativa antimosquitos para los meses veraniegos.

Podemos encontrarnos con lo que se llama el minador de la Albahaca, es un insecto que pica la hoja poniendo un huevo, cuando este eclosiona se va alimentando de la hoja formando galerías conforme avanza alrededor del punto negro inicial, que es el hongo que vive alrededor de la zona donde el insecto picó y puso el huevo. Como anteriormente decimos, cuando veamos puntos negros, eliminamos las hojas.

Si vemos pequeños agujeros miremos el envés por si hay orugas verdes, también puede ser atacada por babosas y caracoles si está en el jardín.

Por último si bajan mucho las temperaturas los bordes de las hojas se ennegrecen por las quemaduras producidas por el frío.

Fiesca de las albahacas en Betera

Alfàbegues de Bétera. Foto: Agustín Verdeguer

Fiestas populares con Albahaca

Hay algunas plantas asociadas con ciertas fiestas populares. Un ejemplo es la Albahaca y la fiesta de ‘Les Alfàbegues de Bétera’ (Las Albahacas de Bétera). Bétera es una localidad situada en Valencia (España) y cada 15 de agosto, día de la Asunción, salen a la calle las Albahacas gigantes de más de 2,5 metros de altura que son cultivadas durante el año para este fin, para ser ofrendadas ese día a la Virgen y pedir así protección y bienestar para el pueblo.

Según se dice, esta fiesta está vinculada con los antiguos ritos de fertilidad paganos. La jornada comienza con la recogida de dos trabajadoras solteras que previamente han sido elegidas, ataviadas con la indumentaria valenciana acompañadas por familiares y amigos. Cuando la comitiva llega a l’Hort de les Alfàbegues (el huerto de la albahacas), da comienzo el ritual partiendo con las plantas seleccionadas dispuestas a recorrer las calles del Calvari, la de Colón y la de Les Alfàbegues.

Por los flancos de la calle, los ‘majorals’ caminan con sus camisas floreadas, los pantalones, el fajín negro, las ‘espardenyes de careta’… tal cual como los antiguos labradores. Ellos son los encargados de amenizar y dar color al festejo durante el paseo lanzando varias toneladas de confeti. Esta procesión pagana se mueve al ritmo de la música, la que surge del tabal y la dolçaina, además de las bandas de música que escoltan a las trabajadoras.

Salsa 'pesto'

Pesto tradicional al estilo genovés

Su elaboración es tan sencilla y realza tanto un plato de pasta que no nos podemos resistir a compartirla.

Ingredientes:
• 100 gr. de Albahaca fresca (hojas)
• 200 gr. de queso parmesano
• 75 gr. de piñones
• 2 dientes de ajo
• 160 ml de aceite de oliva virgen extra
• Sal

Elaboración:
Debemos separar del tallo las hojas de Albahaca, las lavamos y secamos bien colocándolas entre papel absorbente de cocina, este es un paso importante. Mientras pelamos los ajos retirando el germen para que no nos repita y los colocamos en un mortero, tostamos los piñones sin aceite y los incorporamos al mortero. Majamos bien, le incorporamos el queso y la albahaca y seguimos majando bien hasta que no se aprecien trozos de los ingredientes incorporados. Ahora sí añadimos el aceite removiendo bien hasta que se integre y LISTO. Puede hacerse con una batidora… pero no es lo mismo.

En nuestro catálogo encontrarás las distintas variedades de Albahaca (Ocimum basilicum) en varios tamaños para disfrutar de su sabor y olor.